HONDA CIVIV TYPE R 2018

El Honda Civic es uno de los modelos más míticos de la marca japonesa y sus versiones Type R son bien conocidas por los aficionados al motor. El primer Honda Civic Type R apareció en el año 1997 con un motor de tan sólo 1.600 CC, pero que producía 185 CV.
Ahora, 21 años después, nos ponemos a los mandos del nuevo Honda Civic Type R, es más grande y potente que sus antecesores, igual de rápido, y quizás algo más civilizado. Es una máquina que produce 320 CV gracias a un propulsor de 2 litros turbo, que además cuenta con algo llamado VTEC, una especie de deidad para los amantes de los deportivos japoneses de la que hablaremos más tarde.
El punto mecánico más desafiante para este Civic Type R se encuentra sin duda en el sistema de tracción. Para mantenerse fiel a su filosofía cuenta con tracción delantera, pero esto supone una duda casi automática para cualquier amante del motor, ¿cómo es posible transmitir 320 CV al suelo con solo dos ruedas motrices? Y encima son las delanteras…
Parece entonces que quien conduzca este coche está condenado a pelearse con el volante en cada curva para intentar encontrar algo de tracción y, con suerte, evitar acabar en la cuneta. Como no me gusta adelantar acontecimientos sólo diré que a veces las apariencias engañan, y también que un buen diferencial autoblocante puede hacer auténticos milagros
Prueba del Honda Civic Type R: ¿Qué es ser discreto?
Antes de montar en el Type R merece la pena detenerse un momento para estudiar su fisionomía, qué más da llegar tarde a la universidad y que tu compañera te quiera matar, seguro que al salir a carretera recuperamos tiempo.
Da igual el ángulo, este Civic Type R tiene aristas por todos lados, esquinas puntiagudas que adelantan el carácter del coche. Es de un rojo muy intenso, el color se llama ‘Rally Red’ y combina a la perfección con el negro de las llantas y los elementos aerodinámicos del frontal.
La calandra delantera es enorme, con una gran pieza de plástico pulido que recorre la rejilla de manera horizontal. El emblema está pintado de rojo (igual que el de la llave) y en la parte izquierda aparece el deseado apellido ‘type R’, la R en rojo, por supuesto.

Detalle de la calandra, rojo y ángulos afilados por todas partes.
En la parte baja del frontal aparece otra gran entrada de aire en el centro para el motor, en los laterales hay otras dos que dirigen el flujo a los frenos para refrigerarlos.
Los faros son largos, estilizados y full led por supuesto, contribuyen a generar esa impresión de coche grande, mide 1,87 metros de ancho, el largo alcanza los 4,56 metros.
El capó está recorrido por dos grandes nervios que conducen a otra entrada de aire, esta se encarga proporcionar aire limpio al ‘intercooler’. Puede que todos estos rasgos resulten llamativos e incluso agresivos, pero como podemos ver también tienen un motivo técnico que justifica su presencia.
Lo mismo pasa en la zaga, justo encima de la luneta nos encontramos cuatro pequeños salientes sin aparente utilidad. Sin embargo, estas piezas son capaces de generar vórtices que convergen en el gran alerón y generan una mayor carga aerodinámica. Al menos es lo que asegura Honda.

Diseño agresivo, pero con motivos que lo justifican.
Más de lo mismo en el escape, «por qué tres salidas, qué macarra es eso». No exagero, lo he escuchado a lo largo de mi semana conviviendo con el Type R. Pero el motivo de este curioso diseño atiende a algo más que un ‘look’ estético.
De estos tres tubos de escape solo dos, los laterales, expulsan aire y sonido procedente del motor. El central, que es el de menor diámetro genera una presión negativa a partir de determinada velocidad, absorbiendo así parte del sonido para reducir el ruido dentro del habitáculo.
Podríamos seguir hablando durante horas de los detalles exteriores del Honda Civic Type R, sin embargo, la lógica y el ritmo imperan, pasemos a lo importante, ver de qué es capaz este coche.
estraido de cocheando
Aqui os dejo este video espero que os guste.